Danza

DANZA EN EL REINO

“Los ha llenado de gran sabiduría para realizar toda clase de artesanías, diseños y recamados en lana púrpura, carmesí y escarlata, y lino. Son expertos tejedores y hábiles artesanos en toda clase de labores y diseños”. Éxodo 35:35

DANZA: Arte de movimientos rítmicos del cuerpo hechos al son de una voz o instrumentos musicales.

La danza, al igual que el resto de las artes escénicas fue creada desde un principio por Dios, sin otro propósito que la alabanza de su nombre.

“Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación, porque por medio de él fueron creadas todas las cosas en el cielo y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, poderes, principados o autoridades: todo ha sido creado por medio de él y para él”. Colosenses 1:15-16 

Antes que Satanás se rebelara contra Dios y perdiera su hermosura, esencia y condición de servidor y adorador, él estaba a cargo de un importante “ministerio”: la música. Cuando el enemigo se deterioró, se degeneraron también las artes. El Señor desea en este tiempo que como hijos suyos, servidores y adoradores, restauremos la alabanza y adoración delante de su Trono.

“Porque de El, por El y para El son todas las cosas.  A El sea la gloria para siempre”. Amén. Romanos 11:36

Hoy en día, en el mundo, no es novedad que en danza, los temas más recurrentes elegidos por los coreógrafos y bailarines, sea locura, muerte, homosexualidad, depresión, sensualidad.

La danza no sólo es algo bonito y atrayente de mirar; como fue creada para la gloria de Dios, así como la música, tiene un potente efecto espiritual. En el mundo, la danza está direccionada a causar un impacto en el alma de los espectadores. Las personas muchas veces son afectadas por estos mensajes sin siquiera darse cuenta. Así mismo en la Iglesia una persona que danza lleno del Espíritu Santo, puede ministrar de parte de Dios poderosamente directo al espíritu de la gente, tanto a la Iglesia, como a quienes no conocen a Dios.

“Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales”.  Efesios 6:12

La danza es un arma poderosa que solo es ejecutada con éxito por aquellos que se rinden totalmente a Cristo, echando su humanidad a los pies de El, para que el Espíritu Santo pueda manifestarse con poder en medio de su pueblo.

Todo el pueblo, como hijos de Dios, debiéramos danzar en la presencia del Señor con libertad, ya que a Él le agrada y es parte de la alabanza. Sin embargo, no todos son llamados a formar parte de un ministerio de danza. Lo mismo ocurre con la música: todos somos llamados a adorar con canticos, salmos, etc., pero no todos son llamados a ministrar ya sea con voces o instrumentos musicales delante de la Iglesia.

Por esta razón, al igual que los antiguos levitas, es necesario e imprescindible que los que están a cargo de la adoración al Señor delante de su altar, tengan un corazón limpio, humillado y tratado por Dios, así como una comunión intima con El.

Ser ministros debe ser un estilo de vida.

“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional”.  

(Rom. 12: 1)

 Además es primordial hacerlo bien, buscando la excelencia para Dios.

“Cantadle cántico nuevo; Hacedlo bien. (Salmo 33:3)

Por esta razón es importante que nuestra adoración o danza, sea CON ENTENDIMIENTO. Va más allá de agitar una bandera o mover un paño, solo porque se ve bonito o me agrada.

Como en danza, nuestro principal instrumento es el cuerpo, todo lo que hagamos COMUNICA, de ahí la importancia de danzar con conocimiento y propósitos claros, para evitar cualquier confusión o malinterpretación del mensaje en las personas.

“Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla?”

 I Corintios 14:8

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *